Curvas, qué ver en la carretera Transfagarasan

Si viajas a Rumanía tienes que incluir esta ruta en coche sí o sí. ¿Por qué? Te responderé con otra pregunta: ¿te gusta conducir? Se trata de una de las carreteras más espectaculares del mundo que cruza un paraje natural inolvidable: las Montañas Fagaras, las más altas de los Cárpatos rumanos meridionales. Hoy te cuento al detalle qué ver en la carretera Transfagarasan en dos días completos llenos de naturaleza, senderismo, visitas culturales y muchísimas curvas.

Lo primero de todo y por si te queda alguna duda ¿estamos hablando de una carretera peligrosa? En absoluto. En su acceso norte decenas de zigzags te acompañarán en el ascenso al punto más alto de la ruta a 2034 metros. Pero la calzada, construida en 1970, es ancha, bien asfaltada y con una pendiente moderada. Ideal para disfrutar de una conducción segura y divertida.

El que avisa no es traidor. Y por ello, es importante mencionar que si quieres recorrer la carretera al completo debes hacerlo en los meses de verano. El resto del año suele estar cerrada y cubierta de una gruesa capa de nieve que impide llegar hasta la zona más bonita.

Qué ver en la carretera Transfagarasan

La ruta de casi 100 kilómetros la dividiremos en dos días completos. De esta forma, tenemos tiempo suficiente para disfrutar del paisaje e, incluso, hacer alguna ruta de senderismo sencilla. ¿Te gusta el plan? Pues empecemos por el principio.

Alojamiento

Para completar todo el itinerario es imprescindible hacer noche en la zona. Lo ideal es buscar alojamiento en las cercanías del lago Balea, la parte más bonita de la ruta. Mi experiencia es 100% positiva. Me alojé en el Complejo Turístico Capra. Está junto a la carretera principal y el entorno es inmejorable. Tiene una decoración rústica y un montón de terreno para disfrutar del paisaje que te rodea. Fueron 35 euros por una habitación doble con desayuno incluido. Un precio más que ajustado por lo que te ofrece el establecimiento.

alojamiento en la carretera Transfagarasan

Hay más opciones y algunas muy divertidas. Si planeas tu viaje durante el invierno puedes alojarte en un auténtico hotel de hielo. Justo al borde del lago Balea cada año se construye el Balea Ice Hotel. La experiencia debe ser como mínimo curiosa.

Día 1

Nos internamos en la ruta desde el norte. Partimos desde la preciosa localidad de Sibiu y, sin demora, ponemos rumbo a la carretera Transfagarasan. El ascenso comienza en la primera localidad que nos encontramos, Cârțișoara. Ésta nos abre paso a una larga subida por la famosa carretera. A partir de aquí, es momento de disfrutar de las vistas y parar en los apartaderos para fundir la memoria de la cámara de fotos.

paisajes, qué ver en la carretera Transfagarasan

La primera parada obligatoria es la Cascada Balea, un altísimo salto de agua al que podemos llegar a través de una corta y sencilla ruta de senderismo (aproximadamente una hora de ida y vuelta). Es muy fácil distinguir el punto de acceso. En una curva cerrada veremos decenas de coches aparcados en la cuneta y un montón de puestecillos de comida que aprovechan el tirón de este lugar. Además, es justo este el paraje desde donde sale un teleférico que algunos utilizan para llegar hasta lo alto del Lago Balea. En invierno y con nieve puede ser la única forma para coronar el puerto pero, pudiendo llegar en coche, no le veo sentido a hacer el viaje en teleférico.

Montañas Fagaras en Transilvaniacascada Balea, qué ver en la carretera Transfagarasan

Seguimos la ruta para llegar al momento más esperado. Curvas cerradas en largos zigzags que te van a dejar una panorámica inolvidable. Vas a parar cada pocos metros para ver el recorrido de la carretera, pero es justo al final de este espectacular puerto de montaña donde te esperan las mejores vistas. El punto más alto de la carretera Transfagarasan coincide con uno de los parajes imprescindibles de la ruta y de un viaje por Rumanía. Se trata del precioso lago Balea de origen glaciar. A pesar de encontrarse al pie de carretera y con varios edificios a su alrededor, no le restan ni pizca de belleza.

qué ver en la carretera Transfagarasancurvas en la carretera TransfagarasanEl lago Balea, qué ver en la carretera Transfagarasanlago Balea en Rumanía

En los alrededores del lago no te vas a aburrir. Hay un montón de tenderetes con una gran variedad de gastronomía rumana a la venta. Pero lo más curioso es que cerca del aparcamiento han montado una larga tirolina para disfrute de los pequeños y no tan pequeños.

No quise conformarme con los paisajes que me ofrecían los alrededores del lago Balea, por lo que decidí hacer una ruta de senderismo a la que había echado el ojo al preparar el viaje. Se trata de ascender a otro pequeño lago de montaña a través de un camino que sale desde este punto. Nuestro destino es el lago Capra y, aunque el ascenso se hace bastante duro por el gran desnivel a salvar en pocos metros, las vistas desde arriba son impresionantes. Si dispones de tiempo es un imprescindible que ver en la carretera Transfagarasan.

lago Capra, qué ver en la carretera Transfagarasanlago Capra, montañas Fagaras en Rumanía

Ruta de senderismo del lago Balea al lago Capra

  • Acceso: desde el lago Balea, junto al Hotel Balea Lac
  • Recorrido: lineal (posibilidad de hacerla circular)
  • Dificultad: fácil
  • Longitud: 5,2 kilómetros (ida y vuelta)
  • Bien señalizada
  • Tiempo estimado: horas (con incontables paradas para hacer fotos y disfrutar del paisaje)
  • Desnivel: 300 metros de desnivel acumulado de subida y bajada

Ha sido un día intenso de carretera y naturaleza en estado puro. Es momento de cruzar el túnel que atraviesa la montaña en lo más alto del puerto de montaña y descansar en nuestro alojamiento. Nos hospedamos junto a la cascada Capra y hay que preparar la ruta que continúa al día siguiente.

Día 2

Hoy el día es menos intenso. Aún así, hay que madrugar. La jornada está repleta de paradas por paisajes de alta montaña y algunas visitas culturales interesantes. Arrancamos el coche y continuamos nuestro camino.

Toca descender y en pocos kilómetros nos encontraremos con otro de los imprescindibles: el lago Vidraru. Se trata de una gigantesca presa rodeada de un espeso bosque que apenas nos deja entrever el paisaje hasta sus metros finales. Pero no os preocupéis. Justo al lado de la gran mole de hormigón que contiene el embalse hay un curioso mirador desde el que se obtiene unas vistas excepcionales. Y si lo que te apetece es dar un paseo en barco, un poquito antes encontraréis un embarcadero desde el que contratar la excursión.

Lago Vidraru en la carretera Transfagarasan, una semana en Rumaníalago Vidraru, qué ver en la carretera Transfagarasan

Aún nos quedan bellos paisajes por recorrer. Las paradas en la carretera son numerosas. Pero el tiempo apremia y debemos dirigirnos a nuestra siguiente parada: el castillo de Poineari. Es el verdadero castillo de Vlad Tepes, personaje en el que se basaba la novela Drácula de Bram Stoker. Situado en lo alto de una colina, su visión no puede ser más atractiva. Y tanto lo fue que me animé a subir los 1500 escalones que me separaban de sus muros. ¿Merece la pena? Las vistas desde lo alto del castillo son muy buenas pero la fortificación está prácticamente en ruinas. Yo me lo pensaría dos veces.

castillo de Poienaricastillo-poienari-transfagarasanEs a partir de aquí cuando la ruta comienza a perder parte de su atractivo. Iremos cruzando localidades sin mayor interés. Pero aún nos queda algo más que ver en la carretera Transfagarasan. Justo en el comienzo de la carretera desde su acceso sur nos encontramos con el monasterio de Curtea de Argeş. Aunque vayáis con prisa os recomiendo parar sí o sí. Es una preciosidad, con un entorno ajardinado y suele ser lugar de visita de los propios rumanos.

Monasterio de Curtea de Arges, en Rumaníamonasterio de Curtea de Arges, qué ver en la carretera Transfagarasan

Con esta visita damos por finalizada la ruta y nos dirigimos a nuestro destino final de este día, Bucarest. Pero no quiero acabar este relato sin contar la historia del porqué de esta costosa construcción de la carretera.

Un poquito de historia

El proyecto del trazado de esta espectacular carretera finalizó en la década de los 70. ¿Había necesidad real de involucrarse en una obra descomunal que cruzase esta zona de los Cárpatos de Rumanía? Probablemente no. El ideólogo de este faraónico proyecto no es otro que el dictador comunista Nicolae Ceauşescu.

La idea nació como una estrategia militar en plena Guerra Fría. La Transfagarasan le serviría para movilizar las tropas ante la posibilidad de un ataque por parte de la Unión Soviética. La construcción corrió a cargo de las propias Fuerzas Armadas rumanas. Pero la complejidad de la obra era muy grande y el coste humano fue altísimo. Hay cifras que hablan de más de un centenar de muertos durante los 4 años que duraron los trabajos. Seguramente fueron muchísimos más pero no se sabe con certeza. Hoy nos ha quedado una preciosa carretera que se mantiene cerrada gran parte del año y el recuerdo de un dictador megalómano y sin escrúpulos.

Hay muchísimas más opciones de naturaleza y senderismo que hacer y que ver en la carretera Transfagarasan. Pero yo creo que en dos días aprovecharás al máximo de las posibilidades que te ofrece y te dejará un recuerdo imborrable. Eso sí. Como ya te he dicho, siempre que sea durante los meses de verano. Las nevadas son frecuentes en la zona y fuera de la temporada estival es más que posible que te encuentres con el acceso al puerto de montaña cerrado.


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