arquitectura de Biertan, viajar a Rumanía

Viajar a Rumanía por libre fue una idea que surgió casi por casualidad. Encontré un vuelo barato y me embarqué en la aventura de conocer este bonito país del este de Europa. Había oído hablar de castillos de cuento, ciudades y paisajes fascinantes y nada me defraudó. Es más, Rumanía me ofreció mucho más de lo que esperaba.

Es una país muy barato, con gente agradable y paisajes que van a dejarte con la boca abierta. Hoy comienzo a contarte cómo organizar una ruta por Rumanía con muchos datos prácticos y consejos personales.

Cómo llegar a Rumanía



El principal aeropuerto de acceso al país desde España se encuentra, por supuesto, en la capital Bucarest. Pero, gracias a la proliferación de compañías aéreas lowcost, también se puede llegar sin escalas y a un precio más que aceptable a otras ciudades como Timisoara, Cluj-Napoca, Craiova y Târgu Mureș, desde Madrid o Barcelona. Puedes encontrar el vuelo más barato en el buscador de Skyscanner.

Tarom es la compañía aérea rumana por excelencia pero son las lowcost WizzAir (húgara) y Blue Air (rumana) las que ostentan las mejores tarifas. Y es precisamente WizzAir la compañía que me llevó directa desde Barcelona al aeropuerto de Bucarest con una estupenda oferta en plena temporada alta. Por cierto, recuerda que en Rumanía debemos adelantar el reloj una hora.

Transporte y carreteras en Rumanía



Como siempre hago en mis viajes, contraté un coche de alquiler. Es el mejor modo de conocer cualquier país a tu aire, sin horarios marcados y con la libertad de ir cambiando tus planes sobre la marcha. Suelo escoger grandes compañías pero, esta vez, alquilé con una empresa local. La elegida fue Autonom a través de una buena oferta de Rentalcars. Era la opción más barata para un alquiler de 8 días y, tras el viaje, he de recomendarla al 100%.

¿La experiencia de conducir en Rumanía? ¡Una locura! Si no tienes seguridad al volante, conducir por Rumanía no es para ti. Creo que nunca había visto tantas barbaridades juntas en la carretera en toda mi vida. Adelantamientos in extremis, nulo respeto por las señales de tráfico y muchas carreteras en mal estado. Un cóctel explosivo que hay que saber llevar con paciencia y mucha prudencia.

Y ¡ojo con las cervecitas cuando vayas a coger el coche! Son muy estrictos con la tasa de alcoholemia al volante. Tan estrictos que si te pillan con más de 0,0 g/l ya puedes encomendarte a todos los santos.

mal estado de las carreteras, viajar a Rumanía

Todas estas circunstancias hacen que los desplazamientos se alarguen más de lo esperado. No os dejéis engañar por distancias cortas y relativamente cómodas. Calculad bien los tiempos porque se pueden doblar respecto a lo que estamos acostumbrados en España. Además, hay poquísimas autopistas. La mayoría de carreteras son de doble sentido y pequeñas vías comarcales, algunas con un dudoso asfaltado.

Cuando alquiláis el coche en suelo rumano no debéis preocuparos por la llamada Viñeta electrónica, la Roviniete. Otra cosa bien diferente es si entráis en Rumanía con vuestro propio coche o alquilado en otro país. Para poder circular por autopistas y carreteras nacionales debéis pasar por caja. Aunque hay que reconocer que es barato y se puede pagar online. Una semana para un turismo cuesta sólo 3 euros.

Si desecháis la idea de alquilar un coche hay más opciones. La principales localidades del país están unidas por una amplia red ferroviaria. No puedo hablar en primera persona, pero estoy segura de que tiene que ser más cómodo y seguro moverse en tren que en autobús. En cualquier caso, quizás encontréis la conexión que buscabais en un autobús rumano, así que no hay que cerrarse puertas.

Organiza tu ruta en Rumanía por libre



Afortunadamente, Rumanía es un lugar aún por explotar turísticamente. Salvo casos excepcionales, es difícil encontrar grandes aglomeraciones de visitantes en tu ruta por el país. Es una maravilla viajar por lugares europeos en los que aún puedes sentir que has descubierto un rincón sólo para ti.

mujer rumana en Viscri,, viajar a Rumanía

Dicho esto, cuando comiences a organizar tu ruta tienes que pensar qué tipo de turismo te gustaría hacer. Existen rutas clásicas que, en mayor o menor medida, os llevarán en un recorrido por gran parte de la geografía rumana. En la página de turismo de Rumanía te detallan algunos ejemplos prácticos. Hablaré más adelante y de forma detallada sobre qué ver en Rumanía. Ahora os dejo un pequeño adelanto.

Si dispones de 10 días o menos y te gusta viajar con tranquilidad te recomiendo que hagas un recorrido circular por los puntos más interesantes de Transilvania. Se trata de la clásica visita Bucarest-Brasov-Sighisoara-Sibiu-Bucarest. Dentro de esta circunferencia y dependiendo de tu tiempo libre puedes añadir o desechar destinos a tu gusto.

centro histórico de Sibiu en Rumanía

Si dispones de 10 días en adelante, además de los imprescindibles que hemos comentado, es cuando puedes añadir más puntos interesantes que se encuentran alejados. Ya hemos hablado de lo que se puede tardar en salvar distancias cortas por lo que es necesario disponer de muchos días. En el norte puede visitar las iglesias de madera de Maramures o los monasterios pintados de Bucovina. También puedes plantearte bañarte en la costa rumana del Mar Negro o saborear las vistas del delta del Danubio en el sur. Las posibilidades son infinitas.

Para escapadas cortas de 3 o 4 días mi consejo es que dediques un día a Bucarest y salgas rápido hacia Brasov, donde disfrutarás de una ciudad con encanto muy cercana al famoso castillo de Drácula y rodeada de montañas y naturaleza en estado puro.

vista nocturna del parlamento de Bucarest

La guía Lonely Planet que compré para mi viaje incluye los países de Rumanía y Bulgaria, y me ayudó a organizar el roadtrip. Soy bastante fiel a estas guías pero, he de reconocer, que ésta en concreto tenía la información mal organizada y confusa. Se centra mucho en las ciudades y su patrimonio, y pasa de puntillas por sus 14 parques nacionales y otros tantos parques naturales del país. Cuando veas los paisajes montañosos que vas a atravesar en los Cárpatos rumanos es posible que te arrepientas que no haber reservado algún día de senderismo o de mayor contacto con la naturaleza. Sólo tienes que leer el artículo en el que cuento la maravillosa ruta por la carretera Transfagarasan.

vista general de Montes Fagaras

Encontré muy poca información en castellano o inglés sobre los grandes grupos de cordilleras que surcan el país en internet. Sin embargo, una vez allí, en las oficinas de turismo puedes conseguir mapas bastante detallados con un montón de rutas, tiempos, desnivel, dificultad, etc. Desde España puedes comprar mapas especializados o consultar algunas páginas como Wikiloc. El único sendero que seguí estaba muy bien señalizado y existe una amplia red de refugios de montaña para planificar varios días de trekking.

Lago Balea en Rumanía

Gastronomía rumana



Ya sea en un pequeño restaurante de barrio, en uno elegante o en un puesto callejero, uno de los mayores placeres de conocer un país es degustar su gastronomía local. La cocina rumana es muy variada, con muchas influencias externas y es imprescindible experimentarla.

Como entrante, las sopas son todo un clásico. Hay muchísimas variedades, algunas a base de verduras, otras con trocitos de carne e, incluso, sopas de callos o de albóndigas.

sopas, gastronomía rumana

En cuanto a los platos principales, hay un claro predominio de la carne frente al pescado. Ya sea carne de ternera, de cerdo, de pollo o de cordero cocinada de todas las formas posibles, incluso envuelta en rollos con hojas de col. Estos platos siempre van junto a un amplio surtido de acompañantes que debes escoger. Los menús suelen disponer de patatas asadas o fritas, arroz, verduras y mucha polenta. Si no pides nada, te van a traer el plato de carne sin ningún acompañante.

Carne y su gastronomía rumana

En cuanto a postres no os puedo aconsejar demasiado. Soy una loca de los helados y, casi siempre, me reservo el postre en alguna heladería callejera. Eso sí, algún chupito típico para ayudar a hacer una buena digestión no debe faltar. Hay mucha variedad en las cartas.

No te voy a hablar de platos concretos. A mí me gusta ir un poco a ciegas, dejarme aconsejar y probar las especialidades de cada lugar. A veces me llevo alguna que otra sorpresa desagradable, pero me suele funcionar muy bien.

Moneda



La moneda local es el leu rumano, o lei en plural. Conviene cambiar suficiente moneda en alguna de las numerosas casas de cambio que se encuentran en las principales ciudades y centros turísticos puesto que hay muchos alojamientos, restaurantes, atracciones y pequeñas localidades en las que no podrás pagar con tu tarjeta de crédito.

centro histórico de Biertan

Como siempre, el cambio en el aeropuerto es abusivo. Hay muchísima diferencia. Guarda tus euros para las primeras casas de cambio que os encontréis en los pueblos y ciudades.  Durante mi viaje este pasado verano, el cambio solía estar en torno a  1 euro = 4,40 lei.

El nivel de vida es mucho menor que en España. Puedes disfrutar de tus días sin privarte de pequeños lujos por un presupuesto realmente bajo. Cuando viajas con el dinero contado se agradece encontrarte con lugares donde el turismo aún no ha inflado los precios de forma artificial.

Alojamientos en Rumanía



El alojamiento en Rumanía es muy barato, puedes encontrar habitaciones dobles en hoteles y casas particulares por 20 euros la noche con facilidad. En lineas generales encontré todo muy limpio y con buenas instalaciones.

Ahora bien, un hostal o una pensión muy barata en Rumanía no es igual que en España o, al menos, eso fue lo que me sucedió a mí. Tuve algún que otro problema en varios alojamientos porque no ofrecían lo que habíamos contratado. En una ocasión nos encontramos con un pequeño ventilador cuando habíamos elegido la habitación por tener aire acondicionado. Con las altas temperaturas veraniegas de más de 40 grados ese detalle te puede estropear la noche.

Todos los alojamientos los encontré a través de booking pero puedes viajar perfectamente sin llevar ninguna reserva hecha. Hay muchísima oferta, hoteles, pensiuneas, cazare (habitaciones en casas locales) y campings para elegir y, casi seguro, más baratas al no estar anunciadas en las grandes páginas de reserva.

Climatología



Viajar a Rumanía durante el periodo estival te asegura tener días largos y calurosos a tu disposición. Apenas tuve que preocuparme por mirar la previsión meteorológica. Eso sí, Bucarest en verano es un infierno de asfalto y de temperaturas increíblemente elevadas durante el día y la noche. No así en otras zonas del norte donde los termómetros dejaron temperaturas más suaves y agradables.

centro histórico de Sibiu

Otoño y primavera pueden ser épocas también estupendas para viajar por el país. En invierno las nevadas son muy frecuentes así que hay que tener mucho cuidado si quieres viajar por zonas montañosas con coche de alquiler. Puedes encontrarte con carreteras cerradas, como la famosa Transfăgărășan.

Idioma



Ya me lo habían advertido. El idioma rumano tiene raíces latinas. De hecho es el idioma que más se parece al latín de todas las lenguas derivadas de esta lengua muerta. Es difícil entender el rumano de la calle y te vas a encontrar lugares donde la gente local no habla ni gota de inglés. Sin embargo, me sorprendió mucho la facilidad para entender este idioma escrito en carteles y menús de restaurantes.

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Organiza tu viaje a Rumanía 

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8 Comentarios

  1. Hola! estupendo articulo y lo que mas me gustado ha sido la redaccion del tema “on the road”, que si es verdad hay que ser muy atrevida para conducir las carreteras en el estado en las que estan.
    Si podemos hacerte una aportacion la moneda local no es el “lue” sino el “leu” que en significado se traduce leon 🙂 Venga, un abrazo y felices fiestas!!!!

    • ¡Hola!

      Bueno tampoco hay que ser tan atrevido, simplemente tener claro que tienes que ir muy concentrado en la carretera. ¡Gracias por la aportación! Se me había colado el gazapo jejeje 😉

      ¡¡¡¡Un saludo y Feliz Navidad!!!!!

  2. Gracias por la info Rebe, yo soy de México y espero hacer el viaje el próximo año, me ha sido de utilidad tu artículo.

    Un abrazo y feliz navidad!

  3. ¡Hola Rebeca! Soy de Rumanía y me alegra que compartas tu experiencia allí, para un próximo viaje te sugiero pruebes el Papanaşi, por un día decide no comer helado y prueba este postre ¡te va a encantar!

    Saludos,

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