Un país tiene que ser muy especial para atraparte y conseguir que repitas destino en un periodo corto de tiempo. Eso es justo lo que me ha pasado con Rumanía. Un flechazo en toda regla. Han sido dos viajes en los que he tenido la suerte de recorrer gran parte del territorio. Desde las ciudades más cosmopolitas, hasta el interior rural, pasando por parques nacionales y parajes naturales de ensueño. Hoy vamos a descubrir qué ver en Rumanía, un itinerario por 10 lugares imprescindibles.

Qué ver en Rumanía, costa del Mar Negro
Curiosa estampa en la costa del Mar Negro.

Casi todos los viajeros que sueñan con hacer una ruta por Rumanía tienen en mente un nombre propio: Transilvania. Hoy voy a demostrarte que Rumanía es Transilvania y muchísimo más. Vamos a visitar algunos de los imprescindibles de la región que Drácula hizo saltar a la fama y otros rincones del país que estoy segura que te van enamorar. ¿Comenzamos?.

Qué ver en Rumanía, los lugares imprescindibles



Esta es sólo mi selección personal de los mejores lugares que visitar en Rumanía. Estamos ante un país muy extenso con 14 parques nacionales, 17 parques naturales y 8 rincones nombrados Patrimonio Mundial por la Unesco. Os podréis imaginar que aún me queda mucho por ver. Sin embargo, creo que esta lista te podrá ayudar y mucho a cuadrar un itinerario súper completo.

La increíble carretera Transfagarasan


Qué ver en Rumanía: el lago Balea y la carretera TransfagarasanDicen de ella que es una de las carreteras más espectaculares del mundo. Una afirmación muy atrevida que pronto descubrirás que no anda tan desencaminada. Estamos en uno de los rincones que más me han impactado de Rumanía. Y por muchos motivos que ahora te voy a explicar.

Se trata de una carretera de casi 100 kilómetros de extensión que atraviesa los Cárpatos rumanos. En concreto, nos encontramos en un territorio dominado por las Montañas Fagaras. Su trazado, repleto de curvas y cuyo punto más alto alcanza los 2.034 metros de altura, la convierten en un regalo para los amantes de la conducción. Y ojo, también de la naturaleza. A lo largo del recorrido disfrutaremos con lagos cristalinos, altas montañas, preciosas casas de montaña y rincones fascinantes.

Si estás pensando hacer una ruta por la carretera Transfagarasan te recomiendo no perderte la cascada y el lago Balea, tampoco el lago Capra al que se accede por una bonita ruta de senderismo, el castillo de Poienari (el verdadero castillo de Vlad Tepes), el lago Vidraru o el Monasterio de Curtea de Arges, entre otros.

Sólo un aviso. Esta carretera permanece gran parte del año cerrada por los temporales de nieve. Si quieres recorrerla al completo en coche, elige los meses de verano y a disfrutar.

Relax y naturaleza en el Delta del Danubio


Qué ver en rumanía: el Delta del Danubio
Esta preciosa foto me la hizo David Rocaberti ¡Mil gracias!

Es uno de mis últimos descubrimientos y ha entrado por méritos propios a las primeras posiciones de los imprescindibles que ver en Rumanía. No es para menos. El Delta del Danubio es un regalo de la naturaleza. Aquí las aguas de este emblemático río transcurren por tranquilos canales y lagos repletos de cañaverales, para desembocar en plena costa del Mar Negro.

Reserva de la Biosfera, Parque Nacional, Patrimonio de la Humanidad… No será por títulos. Pero todo es poco para proteger la biodiversidad que atesora el Delta del Danubio. Afortunadamente, estamos en un lugar por el que el turismo masivo ha pasado de largo y se ha convertido en refugio de los amantes de la naturaleza y las aves. Especialmente de las aves puesto que en el Delta podemos encontrar cientos de especies diferentes. Entre ellas, destaca el pelícano con una comunidad de 600.000 ejemplares.

Olvídate del asfalto, de la contaminación y del tráfico rodado. En el Delta del Danubio los transportes se hacen en barco. Cada desplazamiento aquí se convierte en una atracción en sí misma. Las barcas avanzan, a veces lentas para no ahuyentar a las aves, otras a toda velocidad, entre paisajes que parecen sacados de la paleta de un pintor donde el verde es el gran protagonista. El punto principal de acceso al Delta es la ciudad de Tulcea.

Si todo esto ya te ha parecido suficiente para incluirlo en tu próximo viaje por Rumanía, tengo que decirte que aún hay más. No hubo un sólo día durante mi estancia, primero en Crișan y más tarde en Sfântu Gheorghe, que no viviese un atardecer o amanecer de los que no se olvidan. De colores imposibles y belleza impactante.

Un cuento de hadas en Brasov


plaza en Sibiu, los imprescindibles que ver en Rumanía

Estamos ante una de las ciudades más turísticas del país y más bonitas, por supuesto. Brasov se ha convertido en parada imprescindible para todos aquellos que sueñan con recorrer Transilvania. Nos encontramos con un casco histórico medieval cuajado de casitas de colores y enmarcado por montañas y densos bosques. Poco más se le puede pedir.

Un paseo por la ciudad nos llevará obligatoriamente hacia la animada calle Republicii, la espectacular plaza Sfatului, la iglesia Negra y un montón de callejuelas con muchísimo encanto. Además, a vista de pájaro esta ciudad no puede ser más bonita. Vistas panorámicas que podemos obtener desde las torres de su antigua muralla o desde el Monte Tampa, al que se accede a pie o en teleférico.

Brasov se encuentra a menos de tres horas de distancia de la capital. Por ello, si dispones de pocos días para plantearte un roadtrip, puede ser una excursión perfecta para combinarla con Bucarest. Además, es un punto de partida perfecto para visitar otras atracciones de la zona como el archiconocido Castillo de Bran o la impresionante Ciudadela de Rasnov.

Ambientazo en Bucarest


que visitar y que ver en Rumanía, la capital Bucarest

Esta ciudad es injustamente relegada a un segundo plano en el itinerario de muchos viajeros que visitan Rumanía por primera vez. ¿Bucarest merece la pena?. Claro que sí. Una ciudad en la que su pasado comunista se mezcla a la perfección con arquitectura de corte neoclásico y donde los espacios verdes reclaman su merecida cuota de atención. ¿Sabías que a Bucarest le llaman el pequeño París?.

Si me tengo que quedar con algo de esta ciudad, sería con sus callejuelas peatonales del centro histórico. Un espacio con majestuosos edificios, templos ortodoxos súper bonitos, rincones dignos de las mejores fotos de instagram y, sobre todo, muchísimo ambiente. Da igual la hora del día que sea. El centro de Bucarest siempre está repleto de gente dispuesta a llenar terrazas, áticos, bares, restaurantes y comercios. Es una auténtica gozada.

Fuera del centro tenemos muchísimos lugares de visita imprescindible. Y es que no puedo hablar de Bucarest sin mencionar el gigantesco edificio del Palacio del Parlamento. Otro ‘regalito’ de los años comunistas que hoy luce como uno de los símbolos de la ciudad. Tampoco te puedes perder el Ateneo rumano, los parques de Cismigiu y de Herastrau, el Arco del Triunfo y la Catedral Ortodoxa, entre otros.

Montañas y elegancia en Sinaia


castillo de Peles, que ver en RumaníaFue el primer lugar que conocí en Rumanía y a partir de ahí lo entendí todo. Comprendí por qué todos los turistas vuelven encantados y por qué Rumanía es sinónimo de naturaleza pero también de patrimonio. A la vez, me di cuenta que había reservado poco tiempo para este lugar y que, algún día, volvería para conocerlo a fondo. Y yo suelo cumplir las promesas 😉 .

Si pensamos en Sinaia, es el precioso Castillo de Peles lo primero que nos viene a la cabeza. Un elegante castillo de estilo romántico e interiores recargados que cumplía a la perfección con su función: la de residencia de verano para la corte real. Tal vez, también hayáis oido hablar del Monasterio de Sinaia. Un templo del siglo XVII cuya belleza radica en los impresionantes frescos neobizantinos que lo adornan.

Pero Sinaia es mucho más que estos importantes monumentos y lujosas mansiones. Esta ciudad está situada a los pies de los Montes Bucegi, un paraíso para los amantes del esquí en invierno y para los andarines en verano. De hecho, en la actualidad funciona una linea de teleférico que nos lleva hasta las alturas de esta cadena montañosa en un plis plas.

Verde que te quiero verde en Piatra Craiului


Parque Nacional Piatra Craiului, en TransilvaniaPiatra Craiuli tiene todo lo que necesito en un destino. Un Parque Nacional muy chiquitito donde las montañas, la vegetación y el senderismo ocuparán todos vuestros pensamientos. Un auténtico vergel de los Cárpatos en el que la vida se detiene. Aquí todo transcurre a un ritmo más lento. Sólo tienes que aparcar el coche, olvidarte de él y dejarte llevar.

La aventura comienza en Zărnești, un pueblo de la Rumanía profunda donde contemplar estampas tan curiosas como habitantes locales moviéndose en rudimentarios coches de caballos. Desde este pueblo parte una pista en buenas condiciones que nos adentra entre espesos bosques en lo más profundo del Parque Nacional. El trayecto es en sí mismo un premio para la vista. No podrás evitar hacer varias paradas.

Debes hacer un largo descanso en tu recorrido para tomarle el pulso a uno de los primeros pueblos, Magura. Apenas un puñado de casas con una arquitectura alpina muy sencilla que destacan sobre el color predominante. Una vez más, el verde puede con todo o el blanco si acudimos en invierno.

Piatra Craiului es otro de estos lugares que ver en Rumanía en los que me faltó tiempo y me sobraron ganas de conocerlo. Como veis, la lista es larga. Hasta que no te encuentras allí, no comprendes la magnitud de los paisajes y te arrepientes enormemente de no haber utilizado más días de vacaciones para explorarlo a fondo.

Un Mar Negro que de negro no tiene nada


Esta es otra de las sorpresas que te esperan en Rumanía. ¿Alguna vez habías pensado en hacer turismo de playa en el Mar Negro rumano?. Sé cuál es la respuesta. Y te comprendo perfectamente porque yo tampoco lo había pensado. Es lo bueno de no esperar nada de un lugar, que tiene esa capacidad de dejarte con la boca abierta.

Tampoco te lleves a engaño con mis palabras, no estamos en Baleares y no nos vamos a encontrar con aguas cristalinas de color azul turquesa. Sin embargo, descubrí una linea costera con muchísima oferta hotelera, repleta de playas sinfín, una calidad del agua muy apetecible (había zonas con un color verde esmeralda chulísimo) y rincones con mucho encanto. Si hablamos de rincones con encanto tengo que recomendaros visitar el paseo marítimo de Constanza y alucinar con el casino abandonado.

El Mar Negro es sinónimo de playa y relax pero también de buen ambiente y de fiesta. Como la que se vive en las calurosas noches de Mamaia en clubs tan legendarios como El Café del Mar o el Fratelli Beach&Club. Tampoco me olvido de Vama Veche. Casi en la frontera con Bulgaria, este rincón costero ofrece un ambiente alternativo de bares a pie de playa y música para bailar sin parar hasta el amanecer. Ojo, porque los amaneceres aquí son de película.

Dejo lo más increíble para el final. Un momento inolvidable tras un baño nocturno en la playa de Mamaia. A los pocos segundos de entrar al agua empecé a notar luces extrañas a mi alrededor. ¡No puede ser! ¿Será lo que creo que es?. Sí lo era. Estaba nadando entre plancton bioluminiscente y a cada brazada todo se iluminaba a mi alrededor. Hablaré largo y tendido sobre la costa del Mar Negro pero os tenía que dar este el avance. ¡Fue alucinante!.

Los ojos que te observan en Sibiu


ojos en las casas de Sibiu, en RumaníaEsta ciudad tiene un encanto especial. Llámalo magia, llámalo amor a primera vista o como tú quieras. Lo que está claro es que esta ciudad me dejó enamorada perdida. Llegué sin demasiada convicción. Iba a ser simplemente un punto de descanso para afrontar los intensos días que me esperaban en la carretera Transfagarasan. Sin embargo, me fui de allí encantada de la vida.

Supongo que ya te habrás fijado en la foto. En concreto, en esos ventanucos del tejado que se asemejan a pequeños ojos vigilantes. Es súper curioso y Subiu está repleto de ellos. Cientos o miles de ojitos instalados en preciosas casas de todos los colores que le dan un punto de misterio al centro de la ciudad.

Esto es simplemente una nota curiosa en una ciudad que rebosa vida y buen ambiente. El centro histórico se articula en torno a tres plazas principales, a cada cuál más hermosa que la anterior. Pero un paseo en mayor profundidad, nos llevará por otros lugares de interés como el increíble interior de la Catedral Ortodoxa de la Santísima Trinidad o la preciosa calle Cetăţii, en cuyo trazado se conserva un buen tramo de lienzos y torres de la antigua muralla.

Callejuelas de colores de Sighisoara


Sighisoara, qué ver en RumaníaOtro de esos rincones que se merecen un relajado alto en el camino. Sighisoara es un hermoso pueblo de Transilvania conocido por ser el lugar el lugar de nacimiento de Vlad Tepes. Sí, de nuevo nos topamos con este controvertido personaje rumano. Pero la realidad es que estamos ante una encantadora ciudad, cuyo casco viejo es hoy Patrimonio Mundial.

Es como estar dentro de un cuento. Desde el momento en el que traspasas la muralla medieval por alguno de sus accesos, prepara la cámara de fotos porque la vas a desgastar. Para empezar, es muy recomendable subir hasta la Torre Reloj y observar la bella panorámica que nos regala. ¿Y después?. Patear, patear y patear. No esperan calles adoquinadas con casitas bajas de muchos colores, iglesias y más torres defensivas. Eso por no hablar de la parte alta de la ciudad a la que se accede por una curiosa escalera de madera que nos conduce a las antiguas escuelas y a un cementerio bellísimo.

Pero y ¿qué me dices de Vlad Tepes?. Sí, ya lo he comentado al principio. Este héroe nacional rumano en el que se inspiró el personaje de ficción Drácula, nació en Sighisoara. De hecho, puedes visitar su hogar natal del que se dice que conserva sólo la estructura y conocer algo más de un personaje que saltó a la fama por empalar a sus enemigos. Normal que se le llamase Vlad ‘El Empalador’.

  • Alojamiento recomendado en Siguishoara: Casa Soare

La autenticidad de los pueblos sajones


casa sajonas en Biertan Si todas estas ciudades te han parecido bonitas, aún te queda introducirte en la Rumanía profunda, en el verdadero mundo rural. Y os recomiendo hacerlo visitando pueblos tan chiquititos como bonitos. Estoy hablando de la herencia sajona de Rumanía. La colonización alemana nos ha dejado auténticas joyas medievales, especialmente en el territorio comprendido entre Siguishoara y Sibu.

Evidentemente no los conozco todos. Pero os puedo recomendar dos pueblos sajones que me gustaron muchísimo: Viscri y Biertan. Ambas aldeas tienen un denominador común: calles de tierra, pobladas por casas de arquitectura sajona e iglesias fortificadas espectaculares. De nuevo, da la sensación de que el tiempo se hubiese detenido en estos parajes.

Hablando de iglesias fortificadas no puedo pasar por alto que también recibieron la protección de la Unesco. Son Patrimonio Mundial y no me extraña. Tuve la suerte de visitar dos de ellas por dentro y admirar el exterior de al menos media docena. Y es una pasada. Son auténticas mini ciudades. Y esa mezcla entre templo religioso y construcción defensiva es de lo más curioso. Merece mucho la pena visitar todas las que puedas. Algunas de las más chulas son las de Biertan, Prejmer, Harman y Viscri.

  • Alojamiento. Estas visitas las podéis hacer de camino entre Brasov-Sighisoara y Sighisoara-Sibiu, respectivamente. No veo necesario que hagáis noche en los pueblos.

Como bien dije al principio, he tenido un flechazo con Rumanía. Y los flechazos hay que alimentarlos para que no se conviertan en un lejano espejismo. Por ello, estoy segura de que esta lista aumentará en los próximos años con muchísimos más lugares que ver en Rumanía igual de chulos.

Aquí tienes el mapa de localización con todos los puntos del artículo para que puedas orientarte y organizar la ruta a tu gusto..

Aún me queda mucho por conocer, especialmente en el norte del país. Los Monasterios de Bucovina, las iglesias de madera de Maramures, los Montes Retezat, Cluj Napcoca… La lista es larga 😉 . Mientras tanto, os dejo con otro artículo que os va a venir fenomenal.

Lago Balea en Rumanía

Consejos para viajar a Rumanía por libre

Viajar a Rumanía por libre fue una idea que surgió casi por casualidad. Encontré un vuelo barato y me embarqué en la aventura de conocer este bonito país del este de Europa. Había oído hablar de castillos de cuento, ciudades y paisajes fascinantes y nada me defraudó. Es más, Rumanía me ofreció mucho más de […]

8 comments

6 Comentarios

  1. Hola Rebeca!

    Ya habíamos oído hablar de Brasov, Bucarest y, por supuesto, Transilvania. También habíamos visto fotos de Sibiu y nos llamaron mucho la atención! Los otros lugares no los conocíamos, así que gracias por compartir!

    Nos han gustado mucho Piatra Caiuli y los pueblos sajones, y por supuesto nos da mucha curiosidad el mar Negro, que estuvimos en Bulgaria y no pudimos ir.

    Saludos!

    • Hola chicos,

      Sí, al final Transilvania es la zona más conocida de Rumanía pero no la única que merece la pena. Me alegro que os haya gustado y animaros a que viajéis a Rumanía. Merece mucho la pena.

      Un besico

  2. Hola Rebeca, Gracias por tu post.
    Somos dos amigas de edad madura que queremos viajar una semana a primeros de septiembre a Rumanía. Nos gustaría recorrer lo más importante – a tu opinión- combinando ciudades y naturaleza, ¿ cómo nos recomiendas hacer el viaje: llegar primero a la ciudad más lejana y desde allí y recorriendo las restantes hasta dejar los dos últimos días para descansar de coche en Budapest…?. ¿ Qué ciudad/lugar no debemos dejar de ver ?, ¿Cómo le aconsejarías a tu madre, tía … hacer el viaje “a su aire”…?
    Gracias.
    Un saludo,
    Clotilde ( Granada)

    • Buenos días Clotilde,

      Yo lo hice tal y como comentas. Decidí coger el coche de alquiler nada más llegar y terminé el viaje en Bucarest. Pero se puede hacer al revés, yo creo que el orden de los factores no altera el producto 😉 . Viajar por libre en Rumanía es muy sencillo, no vais a tener problemas. El único inconveniente que le veo es que los rumanos conducen bastante mal y hay que estar con mil ojos. Por lo demás, será igual que hacer un roadtrip por España.

      Respecto a los imprescindibles en una semana, todo depende de vuestros gustos. Una semana es el tiempo que utiliza la mayoría de gente para disfrutar de Transilvania. Aquí tienes un artículo que te puede venir muy bien, la ruta de una semana que hice por Transilvania mi primera vez en Rumanía. Fue fantástica, tanto por las ciudades que visité como por los paisajes y la naturaleza.

      Si queréis hacer algo más alejado de la ruta clásica os recomendaría ir al Delta del Danubio. a mi me fascinó. Pero ahí ya tendrías que sacrificar algo de Transilvania. Como te decía al comienzo, todo depende de gustos y de lo que más os apetezca.

      Un saludo y espero que los disfrutéis. Cualquier otra duda más concreta, aquí me tienes. 😉

  3. Hola Rebeca!
    Acabamos de volver de República Checa (en furgo) y ya estamos pensando en las vacaciones del próximo año.
    Estamos buscando candidatos y Rumanía es una opción y… después de leer tu post, creo que ha ganado puntos! Tenemos 3 semanas, que aprovechamos des del primer al último día. Lo que me ha llamado la atención, es lo del plancton luminiscente. De verdad hay? Fue casualidad o hay todo el verano? Nosotros iríamos en agosto. Me puedes decir algo más al respecto?
    El resto me has sorprendido muy gratamente.
    Muchas gracias y un saludo!

    • Hola Nuria!!!

      En Rumanía hay muchísimos lugares que merecen la pena y con 3 semanas disponibles os lo vais a pasar pipa. Hay mucho contenido en el blog que puedes consultar.

      Respecto a lo del plancton en el Mar Negro no te puedo asegurar nada. No hay nada de información en internet al respecto y lo comenté con algunos rumanos días después y alucinaban. ¿¿¿Casualidad??? No tengo ni idea pero merece la pena intentarlo si estás por la zona. Lo que sí que te puedo decir es que estoy segura al 100% de que era plancton bioluminiscente. No es la primera vez que disfruto de esta experiencia y que se ilumine el mar a cada brazada es algo tan característico que es imposible confundirlo con otro fenómeno 😉. Fue en Mamaia en el mes de mayo de este año. Por cierto, este mismo domingo saldrá un nuevo artículo sobre la costa del Mar Negro que puede interesarte.

      Un saludo y no dudes en elegir Rumanía como el destino de 2019. Estoy segura de que no te vas a arrepentir.

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