En un lugar del norte de Burgos, allí donde el asfalto se estrecha y nos conduce entre curvas hacia valles frondosos y pequeños pueblos encantadores, encontramos el llamado Ebro Escondido. La ruta nos llevará a descubrir el hermoso Valle de Valdivielso, el Valle de Manzanedo y el Valle de Zamanzas. 3 joyas de la provincia burgalesa a resguardo del turismo de masas y repletas de increíbles recursos naturales y patrimoniales.

El Ebro Escondido, Valle de Manzanedo
¿Te vienes a descubrir el ebro Escondido?

Nos encontramos dentro de la Comarca de Las Merindades. Los grandes protagonistas de este artículo serán un río Ebro capaz de excavar cañones y desfiladeros de enorme belleza, y tres valles colindantes en su vertiente burgalesa más desconocida. Buena parte del territorio se encuentra dentro del Parque Natural Hoces del Alto Ebro y Rudrón y sólo con el nombre de este territorio ya puedes imaginar el tipo de paisaje que vamos a encontrar. La naturaleza manda pero, el hombre también ha dejado su huella. Pronto descubrirás que, aunque estamos en una zona poco visitada, su prolífico patrimonio cultural ha llegado hasta la actualidad en un excelente estado de conservación.

La ruta la voy a dividir en tres etapas. Será el tiempo mínimo necesario para disfrutar de un día en cada valle y completarla con cierta tranquilidad. Pero Rebeca, ¿merece tanto la pena como para dedicarle 3 días completos o más?. Sí. Es más, puede que te quedes corto. Continúa leyendo porque vas a alucinar tanto como cuando fui consciente de la belleza y el injusto desconocimiento de esta zona. Ni que decir tiene que se trata sólo de una selección de los atractivos de la zona y que lo puedes dividir o acortar para adecuarlo a tu tiempo disponible.

El Valle de Zamanzas, el gran desconocido



Es con toda seguridad el valle más desconocido de todos cuantos vamos a recorrer. ¿Alguna vez habías oído hablar del Valle de Zamanzas? ¿no?. Pues muy atento porque es toda una caja de sorpresas. Por supuesto, el orden de los factores no altera producto. Puedes comenzar las visitas donde mejor te convenga. Por ello, al final del artículo tienes el mapa con la localización de cada punto turístico.

¿Empezamos? ¿Qué te parece si lo hacemos en la pequeña población de Ailanes o Aylanes?. Y digo pequeña con conocimiento de causa. Y es que estamos ante una aldea con menos de una treintena de habitantes censados. Recuerda que nos encontramos en un territorio con una densidad de población muy baja, la llamada España vaciada, y esta será la tónica general de la ruta.

Ailanes, Valle de Zamanzas en Burgos
Iglesia románica en Ailanes.

Ailanes es un buen aperitivo de lo que vamos a descubrir a lo largo y ancho del Valle de Zamanzas. Pueblos con una arquitectura tradicional muy bella y mucha personalidad propia. En este caso, cabe destacar las vistas panorámicas de todo el valle desde Ailanes y una pequeña ermita románica de gran valor, la Iglesia de San Cristóbal Mártir.

Continuamos a través de una carretera estrecha en dirección a Tudanca de Ebro. Desde aquí, además de encontrar también una arquitectura muy cuidada, se puede iniciar una preciosa ruta de senderismo a través de curso del río Ebro y del llamado Desfiladero de los Tornos. Sin embargo, si no quieres hacer la ruta entera, te recomiendo empezarla desde el vecino Valle de Manzanedo. Más tarde, te lo explicaré detalladamente porque yo lo hice así.

Seguimos el perfil del río hasta un rincón de enorme belleza, uno de mis puntos favoritos del Valle de Zamanzas, el puente medieval de Villanueva-Rampalay. La estampa de esta construcción cuyo origen la encontramos en el siglo XIII no puede ser más bonita.

Puente de Villanueva-Rampalay en el Valle de Zamanzas
Imagen de postal en Villanueva-Rampalay.

Y, como quien no quiere la cosa, dejamos atrás el río Ebro y nos vamos acercando al plato fuerte del día, el precioso pueblo de Gallejones de Zamanzas. Sin duda, el mejor ejemplo de esa arquitectura tradicional tan característica de casonas de sillería rematadas por balconadas de madera. Este pueblecito burgalés, cabecera del valle, nos recibe orgulloso de sus orígenes y con la vista fija en el futuro. Sorprende el excelente estado de coservación de su caserío en el que destaca, como no podía ser de otra manera, la iglesia de San Mamés de estilo gótico.

Gallejones de Zamanzas, Valle de Zamanzas
El encanto de Gallejones de Zamanzas.

En este punto finaliza la carretera asfaltada y una pista de grava (en buenas condiciones y con inmejorables vistas panorámicas) nos conduce hasta la diminuta aldea de Báscones de Zamanzas. Diminuta pero de enorme belleza. Aquí se mezclan grandes caserones rehabilitados con algunas construcciones en ruinas, la Iglesia de San Pedro y una densa vegetación que rodea el enclave. Es verdaderamente hermoso y tranquilo. Aquí el tiempo parece haberse detenido.

Báscones de Zamanzas en el Valle de Zamanzas.
Báscones de Zamanzas.
Valle de Zamanzas en Burgos
Panorámica del Valle de Zamanzas.

Y de manera inmejorable, hemos finalizado nuestra ruta por el Valle de Zamanzas. Es momento de arrancar el coche, finalizar nuestro recorrido por la pista de grava y descubrir el siguiente destino en pleno Valle de Manzanedo.

El Ebro escondido en el Valle de Manzanedo



Aunque ha cogido cierta fama en los últimos años gracias a la rehabilitación del Monasterio de Santa María de Rioseco, nuestra siguiente parada en el Ebro Escondido, el Valle de Manzanedo, es aún una preciosa joya por descubrir.

Seguimos conociendo pueblos con encanto por lo que debemos detenernos en Población de Arreba, también en Crespos, en Arreba y San Miguel de Cornezuelo. Cuatro localidades muy pequeñas, separadas por poca distancia y que continúan sorprendiendo por la belleza de su arquitectura y su legado románico. No es fácil disfrutar de tantos pueblos con este encanto y tan bien conservados en un radio kilométrico tan cercano.

Población de Arreba, Valle de Manzanedo.
Población de Arreba.
Arreba en el Valle de Manzanedo, Burgos
Vista general de Arreba.

De nuevo en el coche y sumando kilómetros nos reencontraremos de pleno con el río Ebro y ¡menudo encuentro!. Tras dejar atrás Cidad de Ebro y en dirección a Vallejo de Manzanedo, nos topamos con un mirador espectacular sobre el cañón del Ebro. Uno de los mejores de la zona, el Mirador de Vallejo.

El Ebro Escondido en Burgos, Valle de Manzanedo
Impresionante meandro del Ebro en el Valle de Manzanedo.

Cuesta abandonar este lugar pero lo hacemos por un buen motivo. Y es que el pueblo de Vallejo de Manzanedo es uno de los más bonitos de la zona y merece la pena detenerse a recorrer sus callejuelas. Lo confieso, quedé prendada de este pueblo. Tan bonito, tan tranquilo, tan perfecto… Bajo mi punto de vista, el pueblo más bello de toda la ruta del Ebro Escondido. Como siempre, se trata de una opinión personal y debes tomártela como tal. Un dato completamente subjetivo.

Vallejo de Manzanedo, el Ebro Escondido.
Vallejo de Manzanedo.

Ruta del Desfiladero de los Tornos

Ya te lo adelanté cuando hablábamos de Tudanca de Ebro en el vecino Valle de Zamanzas. Y es que si hay una ruta de senderismo que no te puedes perder es la del Desfiladero de los Tornos. Este sendero, compartido por los valles de Zamanzas y Manzanedo, recorre un tramo entre los pueblos de Tudanca y Cidad de Ebro donde el río Ebro fluye encajonado. ¡Un verdadero bellezón!

Desfiladeros de los Tornos en Burgos
El Desfiladero de los Tornos.

La ruta circular completa son aproximadamente 11 kilómetros y 3 horas de duración. Algo más si vas haciendo paradas y te lo tomas con tranquilidad. En esta ocasión, yo no contaba con tanto tiempo, por lo que decidí hacer un pequeño tramo desde el propio pueblo de Vallejo en dirección a Tudanca. Recorrí una distancia de apenas 2,5 kilómetros (5 kilómetros en total al tener que volver por el mismo camino) y pude admirar una de las zonas más espectaculares de toda la ruta, la correspondiente al Alto de los Tornos y el impresionante meandro del río Ebro. Súper recomendable si como yo, no dispones de tiempo para hacerla al completo.

Aún con la espectacularidad del desfiladero grabada en la retina, avanzamos en nuestro camino. Los pequeños pueblos con encanto siguen esperando a que los recorramos con calma como es el caso de Manzanedo, la localidad que da nombre al valle, y la Iglesia de Santa Marina. Sin embargo, el plato fuerte se encuentra más adelante. La siguiente parada en el Valle de Manzanedo es quizás una de las más curiosas de toda la ruta: el Eremitorio de San Pedro de Argés. Se trata de un pequeño templo rupestre excavado en el interior de la montaña. En concreto, éste se encuentra en perfecto estado de conservación y en una ubicación espectacular.

Eremitorio de Agés, Valle de Manzanedo, Burgos
Impresionante Eremitorio de Agés.

Toca finalizar nuestro paso por el Valle de Manzanedo y lo hacemos a lo grande. Vamos al encuentro de uno de los lugares más bonitos de la provincia de Burgos, las ruinas del Monasterio de Santa María de Rioseco. He tenido el privilegio de visitar este lugar en dos ocasiones y ambas en soledad. Sin tener que compartir este rinconcito con nadie. La experiencia ha sido única. Estamos ante un complejo monástico cisterciense cuyo origen lo podemos situar en el siglo XII. En el siglo XIX cayó en el abandono y, tras muchos años de olvido y deterioro, hoy en día y gracias al trabajo voluntario de cientos de personas, luce bello como ninguno. ¡Es espectacular!

Monasterio de Santa María de Rioseco en Burgos.
Un imagen inolvidable en el Ebro Escondido.

El Valle de Valdivielso, mucho por explorar



Tercera etapa, tercer valle. Continuamos el curso del río Ebro hasta alcanzar la carretera N-232 y el Valle de Valdivielso. Es momento de volver a ponerse calzado cómodo y disfrutar de otro de los tramos más atractivos del río. Estamos hablando del Desfiladero de los Hocinos. Un espacio natural que se puede intuir desde la propia carretera pero que merece un alto en el camino para disfrutarla con calma. La ruta de unos 7 kilómetros (ida y vuelta) y una duración aproximada de hora y media, nos ofrece un tramo de pasarelas suspendidas sobre las aguas del Ebro muy visual. ¡Merece mucho la pena!

Desfiladero de los Hocinos en Burgos
Desfiladero de los Hocinos.

La ruta continúa para realizar una breve parada en el pueblo de Valdenoceda. ¿El objetivo?. Es muy probable que ya lo intuyas desde la distancia, la Torre de los Fernández Velasco. Esta no es la única torre fortificada de la zona ni muchísimo menos. De hecho, muy cerca, en Quintana de Valdivielso, puedes visitar la impresionante Torre de Loja. Sin duda, la más importante y espectacular del valle.

Seguimos el cauce del Ebro Escondido a través del Valle de Valdivielso pero esta vez abandonando la carretera nacional por una buena causa. Vamos a descubrir la hermosa ermita románica de San Pedro de Tejada y una de las cascadas más bonitas de Burgos. Se trata de la cascada de Tartalés, un pequeño salto de agua que sin ser uno de los más altos y tampoco especialmente caudaloso, compone una imagen preciosa y difícil de olvidar.

cascada de Tartalés de los Montes, el Ebro Escondido
Cascada de Tartalés.

Estamos en plena Sierra de Tesla, una zona donde la naturaleza nos ofrece infinidad de paisajes hermosos y donde el embalse de Cereceda completa una escena digna de un cuadro. Por supuesto, las aguas embalsadas y encajonadas entre los montes burgaleses son las del río Ebro.

Valle de Valdivielso, Sierra de Tesla, Burgos
Una imagen del Valle de Valdivielso.
embalse de Cereceda, Valle de Valdivielso, Ebro Escondido.
El embalse de Cereceda.

Terminamos la ruta tal y como la empezamos, de nuevo con el máximo protagonismo de este Ebro Escondido en el Desfiladero de la Horadada (no confundir con el Cañón de la Horadada en Palencia). En este caso, se trata de un desfiladero excavado justo en el punto de unión de los ríos Oca y Ebro muy cerca de la localidad de Trespaderne. La ruta es sencilla, corta y para toda la familia 😉 .

¿Dónde alojarte en la ruta del Ebro Escondido?



Estamos en una zona rural muy bonita pero, en algunos casos, con infraestructuras turísticas poco desarrolladas. Sin embargo, tenemos varias buenas opciones para hacer noche. Por un lado, os recomiendo dos preciosas casas tradicionales, el Hotel Rural La Gándara situado en el pueblo de Crespos, y El Hotel Rural La Torre de Bisjueces en Bisjueces y muy cerca de Rioseco, que nos ofrecen instaciones con muchísimo encanto y buena situación para recorrer los itinerarios propuestos.

Con algo menos de encanto pero también bien situada y con unas instalaciones completamente funcionales, tenemos a nuestra disposición las habitaciones de la Casa Rural Torres. Se encuentra dentro de la localidad de Valdenoceda y dispone de una cocina totalmente equipada para el uso de los clientes.

Si viajas en furgoneta o autocaravana los únicos lugares con servicios para este tipo de vehículos que vas a encontrar a una distancia relativamente cercana es el Camping Nela en Trespaderne, el Camping de Villarcayo y el Área de Autocaravanas de Santelices (privada). Ésta última os la puedo recomendar de primera mano. Eso sí, tendrás que hacer un recorrido extra cada día hacia alguno de los valles. Si lo tuyo es la pernocta libre, los mejores puntos para descansar los encontrarás en los alrededores de Valdenoceda.


Como has podido comprobar, en esta ruta del Ebro Escondido por el Valle de Zamanzas, el Valle de Manzanedo y el Valle de Valdivielso hay muchos lugares interesantes y conviene disfrutarlos con calma. Como te decía, para poder replicar el itinerario completo necesitarás un mínimo de 3 o 4 días. No exageraba ¿verdad?.

Sin embargo, no todo el mundo dispone de tanto tiempo así que es posible combinar dos valles en una sola jornada, e ir saltando algunas paradas que te motiven menos. Para ponértelo más fácil aquí te dejo el mapa de localización de la ruta de El Ebro Escondido. De esta manera te será muy fácil organizarlo a tu gusto. En rojo tienes todas las paradas imprescindibles del Valle de Zamanzas, en azul los lugares que ver en el Valle de Manzanedo, en verde los lugares que visitar en el Valle de Valdivielso y en morado los tres alojamientos recomendados.

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» Este artículo pertenece a ‘La Otra España’, un proyecto apoyado por la compañía Seguros Chapka desde el que pretendo descubrir rincones olvidados y lugares de la España vaciada que necesitan una oportunidad. Si tienes alguna sugerencia sobre alguna zona que merezca entrar en esta sección, no dudes en escribirme a través del formulario habilitado en esta web.

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