Seguramente, una de las joyas monásticas más bellas de la provincia de Burgos. Hoy te invito a visitar el Monasterio de Santa María de Rioseco. Un espectacular monasterio de la Orden del Císter que permaneció en el olvido durante décadas y que, gracias a la labor voluntaria de cientos de personas, hoy luce con un esplendor recuperado.
En plenas Merindades burgalesas, el monasterio se ubica al comienzo del valle de Manzanedo. Se trata de un idílico y desconocido valle alejado de las clásicas rutas turísticas, donde el río Ebro fluye paralelo a pequeños pueblos y aldeas.

Cómo llegar y dónde aparcar en el Monasterio de Rioseco
Como decía, estamos en el norte de la provincia burgalesa, a poco más de 70 kilómetros de la ciudad de Burgos y aproximadamente una hora en coche. Pero también es excursión ideal desde Bilbao (94 kilómetros) y Santander (105 kilómetros). El acceso está perfectamente indicado desde el pueblo de Incinillas, muy cerca de Villarcayo, y nos lleva hasta un aparcamiento amplio y gratuito.
Desde ese punto, se ha habilitado un pequeño camino de ascenso a pie hasta la puerta principal del monasterio. Es un ascenso sencillo pero conlleva remontar escaleras y un camino de tierra algo empinado.

Rehabilitación y voluntariado en Rioseco (Burgos)
He tenido la fortuna de visitar el Monasterio de Santa María de Rioseco en muchísimas ocasiones y ver la impresionante evolución del recinto. Desde aquellos primeros años en los que las raíces y la maleza aún protagonizaban la escena, hasta la actualidad, donde la piedra ha recuperado su sitio y el monasterio luce consolidado, limpio y bellísimo.

No siempre ha lucido tan bonito y coqueto como lo hace ahora. El abandono y las ruinas se apoderaron de él durante décadas. En el siglo XIX comenzó su época de decadencia debido a diferentes hechos históricos, como la Guerra de la Independencia y las desamortizaciones españolas. Su mala suerte continuó durante el siglo XX con un abandono prácticamente total y su evidente expolio.
Afortunadamente, el destino del monasterio cambió radicalmente gracias al párroco del Valle de Manzanedo, Juan Miguel Gutiérrez Pulgar. Decidido a recoger el testigo de aquellos que siglos atrás levantaron estos muros, se esforzó por dar a conocer el abandono de este patrimonio. Su incansable labor dio vida al colectivo Salvemos Rioseco, una movilización ciudadana voluntaria que desde el 2010 consiguió detener la ruina monástica y que hoy en día se ha consolidado bajo la Fundación Monasterio de Rioseco, logrando un milagro de restauración comunitaria.

Hasta la fecha, han sido ya cientos de voluntarios los que han pasado por las ruinas, luchando por conseguir que la maleza y la destrucción no se vuelvan a apoderar de todos los rincones. Consiguiendo incluso que Jesús Calleja, en su programa Volando voy, se sumara a la causa impulsando la espectacular reconstrucción de su jardín renacentista. Sin esta lucha y trabajo desinteresado es más que probable que el Monasterio de Santa María de Ríoseco hubiese sucumbido a la destrucción de varios siglos de historia.

A día de hoy, lo que hace unos pocos años sólo eran ruinas, genera un inmenso orgullo para toda la comarca, puestos de empleo y muchísimo interés turístico en una zona muy olvidada. Un grandísimo ejemplo en un área de la España vaciada.
Cómo visitar el Monasterio de Santa María de Rioseco
La entrada al monasterio es libre y gratuita durante todo el año en horario diurno. Ademas, durante los meses veraniegos y fines de semana desde junio hasta octubre se ofrecen visitas guiadas para conocer el monasterio y su historia al completo. Estas visitas están también organizadas por voluntarios y el afán de dar a conocer los misterios que encierran sus muros.

Aunque los horarios están sujetos a cambio años tras año, las visitas guiadas no requieren reserva previa y se realizan todos los fines de semana de junio, a diario durante julio y agosto, los fines de semana de septiembre y hasta el 12 de octubre. Los horarios son los siguientes: 11:00, 12:00, 13:00, 17:00, 18:00 y 19:00 horas. Puedes consultar más información en la web de la fundación.
Sin duda, el claustro de los monjes es el lugar estrella de la visita pero, entre sus cuidadas ruinas, podemos descubrir también el interior de la iglesia, la sala Capitular, el Claustro de la Hospedería y su entrada principal, el jardín renacentista y varios miradores superiores que nos ofrecen una visión general del conjunto espectacular.

Aunque hagas la visita guiada (de unos 45 minutos), te recomiendo quedarte más tiempo recorriendo cada recoveco a tu ritmo. Es una lugar absolutamente espectacular y muy fotogénico.
Para hacer concertar visitas en invierno, grupos numerosos o para resolver tus dudas puedes escribir un email a info@fundacionrioseco.com.
Qué ver en el Valle de Manzanedo y alrededores
El monasterio de Santa María de Rioseco no es el único atractivo del Valle de Manzanedo. Si quieres hacer una escapada de un día por esta zona tendrás bastantes opciones a valorar. Las Merindades tienen infinitas posibilidades turísticas para ofrecerte, pero voy a centrarme sólo en tres recomendaciones cercanas
La primera de ellas es la llamada ruta del Ebro Escondido. Un itinerario por el norte de Burgos más inédito que incluye el propio Valle de Manzanedo, el Valle de Zamanzas y el Valdivielso. Necesitarás mínimo un fin de semana completo pero merece 100% la pena.

Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón. Como su propio nombre nos indica, el curso de estos ríos es el principal protagonista. Una parte del Valle de Manzanedo está integrada dentro del parque natural y, por ello, la visita se hace casi obligatoria. Es una zona bastante extensa donde puedes disfrutar de pueblos con encanto, cañones, cascadas, miradores y un largo etcétera.
Desfiladero de los Hocinos. Junto a la localidad de Valdenoceda tenemos este bonito desfiladero que se puede recorrer en coche o a pie. Merece la pena dejar el coche aparcado en el propio Valdenoceda o junto al puente del Aire y realizar alguna de las rutas de senderismo donde el río Ebro sigue siendo el protagonista del paisaje. Las hay para todo tipo de personas y estados de forma.

Espero que pronto puedas visitar este rincón tan mágico de la provincia de Burgos. El Monasterio de Santa María de Rioseco es uno de esos lugares que saben ganarse el corazoncito. Y si te animas a descubrir más del norte burgalés, vas a enamorarte sin remedio de esta maravillosa zona.
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