Cuando hablo de Toro y de sus vinos siempre me viene a la mente una palabra: prejuicios. Sí, porque los vinos de Toro arrastran una fama que hace mucho ya que no merecen. Sólo tienes que comprobarlo en primera persona. Por el momento, no os puedo enviar aromas, sabores y sensaciones a través de la pantalla, así que lo mejor que puedo hacer es un recorrido por lo mejores lugares que ver en Toro y experiencias de enoturismo súper bonitas y para todos los gustos.

Como siempre, antes de conocer a fondo un destino, lo mejor es situarnos en el mapa. Nos encontramos en la provincia de Zamora, junto al cauce del río Duero, a poco más de 30 minutos en coche de la capital zamorana (al este) y sólo una hora de Valladolid (al oeste). Su magnífica situación estratégica dentro del antiguo Reino de León y de la Corona de Castilla hizo de Toro un importantísimo enclave durante la Edad Media, llegando incluso a ser capital de provincia y un gran símbolo de prosperidad de la zona. No obstante, estamos ante unos de los pueblos más bellos de Castilla y León.
No es de extrañar la rica herencia cultural que ha llegado hasta la actualidad. Una fama bien ganada de la que el vino es una de sus grandes piedras angulares. ¿Sabías que Colón llevaba vino de Toro dentro de las tres carabelas?. Quédate hasta el final porque hay muchas sorpresas como ésta.
Qué ver en Toro, las visitas imprescindibles
Toro es vino, viñedos y enoturismo, por supuesto. Pero si a todo esto le añades una impresionante riqueza cultural y patrimonial, la ecuación nos da como resultado un destino completo en todos los sentidos. Vamos a recorrer en primer lugar los monumentos más importantes y fotogénicos que ver en esta localidad zamorana.
Colegiata de Santa María la Mayor

Es la joya de la corona, la primera imagen que nos viene a la mente cuando hablamos de Toro, práticamente visible desde cualquier rincón y un verdadero espectáculo arquitectónico. En este monumento se pueden observar diversas fases constructivas y estilos, pero hay uno que brilla sobre los demás, el románico en su espectacular portada norte y, sobre todo, en el cimborrio.
El otro estilo prominente de este templo zamorano es el gótico. Te lo juro, vas a quedarte completamente mudo cuando accedas al interior de la colegiata y observes con tus propios ojos la portada de la Majestad y sus policromías. No dejes de visitar la colegiata por dentro por favor. ¡Es brutal!

Una vez finalizada la visita es un buen momento para recorrer una de las calles más fotogénicas de la villa, la Calle Mayor. Desde la misma Colegiata hasta la Torre del Reloj, esta vía recorre algo más de 200 metros y concentra mucho comercio, buen ambiente y gran parte de la arquitectura popular que aún conserva el centro histórico.
Para conocer los monumentos más importantes y la interesante historia de esta localidad zamorana, te recomiendo unirte a esta visita guiada de dos horas y media de duración. Yo la hice y me encantó.
Alcázar y miradores sobre la vega del Duero

Antaño una robusta construcción defensiva con vistas inmejorables, hoy centro de recepción de turistas con vistas igual de impresionantes. Nuestros pasos nos llevan hasta el Alcázar de Toro cuyo origen lo tenemos en el siglo XV. En su interior podemos encontrar la oficina de turismo, salas expositivas y la posibilidad de subir hasta las torres del Alcázar.
Como decía, las vistas panorámicas de la vega del río Duero ya sea desde lo alto de las torres como desde los miradores anexos del Paseo del Espolón son increíbles.
Otras iglesias que visitar en Toro
Toro es un destinazo para los amantes del arte y la arquitectura. Más allá de la colegiata, entre las calles del casco viejo toresano y los alrededores, podemos disfrutar de numerosos templos, conventos y monasterios de mucho valor. Algunos tan impresionantes como la Iglesia de San Lorenzo El Real, de estilo románico-mudéjar, la Ermita de Santa María de la Vega y la Iglesia del Santo Sepulcro también del mismo estilo.

Pero ojo, esta sólo es una pequeña selección porque la lista es larga: la Iglesia de San Salvador de los Caballeros, la Iglesia de San Julián de los Caballeros, la Iglesia de la Santísima Trinidad o la Iglesia de Santo Tomás Cantuariense, entre otras tantas.
Plaza de toros

Esta es otra de las sorpresas que ver en Toro. Quien me conoce sabe que no soy amante de la fiesta taurina precisamente, pero sí de la belleza innegable de un edificio histórico como la Plaza de Toros de Toro, valga la redundancia. Declarada Bien de Interés Cultural en 2008, estamos ante una de las plazas más vetustas de España. La singularidad del monumento radica en que está completamente construido en madera y posee una estética maravillosa más cercana a la de un teatro de comedias que a la de una plaza de toros.
Merece muchísimo la pena y, por el momento, sólo se puede visitar bajo la modalidad de tour guiado. Lo mejor es que preguntes y te informes previamente de horarios y precios en la oficina de turismo.
Puente medieval y las mejores vistas de Toro

El título lo dice todo ¿verdad?. Salimos del centro histórico de Toro por una buenísima causa. Vamos a bajar hasta ese punto que divisábamos desde las alturas del Alcázar. El Puente Mayor de Toro nos permite disfrutar de otra magnífica perspectiva de la localidad. Una vista panorámica en la que el río Duero y la colegiata nos muestran la mejor de sus caras.
Lo curioso de este impresionante puente con más de 20 arcos apuntados es su propia disposición. Y es que, por un cambio en el propio curso del río, en la actualidad fluye paralelo a la propia corriente. Desde luego, es una belleza se mire por donde se mire.
Ruta del vino y actividades TOP que hacer en Toro
Después del recorrido monumental por los mejores rincones que ver en Toro, es momento de entrar en materia, de desplegar todas las armas con las que cuenta una Ruta del Vino joven pero muy prometedora, unos vinos que tienen mucho que decir en el panorama actual y actividades de enoturismo súper tentadoras.
Dormir en un palacio, en un castillo o en un spa entre viñedos
No me digas que no te lo estoy poniendo fácil. Te voy a dar a elegir entre tres opciones buenísimas. ¿Qué me dices de alojarte en un bellísimo palacio del siglo XV en pleno centro histórico de Toro, el Palacio Rejadorada?. ¿Que se te queda corto un palacio? Bueno, pues nos vamos directamente a un castillo de estilo neogótico en un emplazamiento idílico rodeado de viñedos, el Castillo de Monte la Reina. ¿Que quieres dar un paso más y pegarte un homenaje?. Dicho y hecho. Vamos a disfrutar de una sesión de spa en el Hotel Valbusenda. Un establecimiento hotelero también rodeado de inmensos campos de viñas y con un montón de actividades y tratamientos relacionados con el mundo del vino.

A mi cualquiera de los tres me parece un planazo, cuestión de gustos y de hacer cuentas. Por cierto, tanto Monte la Reina como Valbusenda forman parte de complejos más amplios que permiten visitar también sus instalaciones bodegueras y hacer cata de vinos, entre otras actividades.
Una cata entre viñedos centenarios

¿Sabías que los viñedos de Toro cuentan con una especie de uva autóctona, la tinta de toro, que fue capaz de sobrevivir al ataque de la filoxera del siglo XIX? Todo un lujo poder caminar por viñas con más de 150 años de antigüedad de la mano de expertos enólogos y conocer insitu los secretos de la elaboración de unos vinos que segurísimo que te van a sorprender. Olvídate de los prejuicios, de esa frase hecha que dice que los vinos de Toro se comen con cuchillo y tenedor porque está muy pasada de moda y es falsa.
Bodegas hay muchas y diversas opciones de visitas enoturísticas también. Puedo recomendarte de primera mano varias visitas que me gustaron muchísimo, la de Bodegas Fariña, Bodegas Bigardo y Monte la Reina. Tres conceptos bodegueros muy diferentes, ambos súper interesantes y con cata de vino incluida.

Pero la oferta de actividades de enoturismo en la zonaes muy grande. Para encontrar la que mejor se adapte a tus necesidades te aconsejo consultar la web de la Ruta del Vino de Toro.
Bodegas del siglo XVI bajo el centro histórico
A veces, lo mejor para entender la importancia y evolución de una cultura como la del vino de Toro es tomar algo de perspectiva y dejarse llevar por siglos de historia. Y una magnífica manera de hacerlo es visitando alguna de las más de 200 bodegas históricas inventariadas que permanecen bajo los cimientos de la propia localidad de Toro.
Una de las más accesibles e interesantes es la bodega de propiedad pública La Niña Bonita. Una cueva subterránea del siglo XVI situada en pleno meollo del centro histórico y hoy perfectamente rehabilitada y reconvertida en centro de información y promoción del vino de Toro. ¿Por qué la Niña Bonita? ¿No te dije al comienzo del artículo que las bodegas de las tres carabelas de Colón iban cargadas con vino de Toro?. Pues ahí tienes la respuesta 😉 .
Esta bodega queda incluida en la visita guiada que te recomendaba al comienzo del artículo.
Museo de Vino de Toro
Sin duda, uno de los grandes estandartes de la Ruta del Vino de Toro y un viejo conocido de este blog. Estoy hablando del Museo del Vino de Pagos del Rey. De hecho, fue mi primer contacto real con Toro y su cultura del vino y debo decir que, no sólo me encantó, sino que en su momento me ayudó a despojarme de muchas ideas preconcebidas.

El museo se encuentra ubicado en la cercana localidad de Morales de Toro y ofrece una muestra súper completa que abarca todos los aspectos relacionados con la cultura del vino, desde los métodos artesanales que utilizaban nuestros antepasados y referencias a la cultura clásica griega y romana, hasta el día de hoy. También haremos un recorrido por la historia de Toro y su relación con el vino. La visita guiada cuesta menos de 10 euros y la puedes reservar online directamente aquí.
Gastronomía y restaurantes en Toro
Después de tanto vino y tanta bodega es momento de maridar y de eso aquí saben mucho. ¿Te apetece primero una buena ración de quesos locales? Si la respuesta es un sí, te aconsejo dirigir tus pasos hacia la Quesería Chillón. Un empresa familiar en la que, además, podrás disfrutar de las instalaciones del Museo del Queso y hacer una cata comentada con algunas de sus mejores creaciones.
Vamos ahora con el capítulo de restaurantes. Y es que en Toro hay una oferta súper variada de restaurantes dentro del propio municipio, en las afueras y también en localidades cercanas. Dos buenas opciones en el centro histórico la tienes en el Restaurante Castilla y la Taberna enológica Malaespina, esta última cuenta con un terraza con vistas excepcionales.

Ya fuera de la localidad, cabe resaltar el Restaurante La Panera en Morales de Toro. Y, por supuesto, la combinación de visitas enoturísticas con un buen festín gastronómico en lugares como Monte la Reina o Divina Proporción. Opciones para todos los gustos, bolsillos y paladares.
¿Qué te ha parecido este pequeño recorrido por los mejores lugares que ver en Toro en Zamora? Si has llegado hasta aquí estoy segura que te habrás llevado más de una sorpresa. De nuevo, te invito a olvidarte de viejos dichos y darle una oportunidad a una Denominación de Origen que tiene mucho que ofrecer.
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Este post se enmarca dentro de una campaña promovida por la Asociación Ruta del Vino de Toro. Las experiencias sobre las que hablo a lo largo del artículo las he vivido en primera persona y las opiniones son 100% libres y subjetivas. ¡Espero que os haya sorprendido tanto como a mi!
Si necesitas más información sobre la propia localidad de Toro y la provincia de Zamora en general te aconsejo consultar la web oficial de Turismo de Zamora.







A mi el vino de Toro y Zamora en general siempre me ha encantado. Vuestra entrada genial y súper completa de datos.
Saludos blogueros
LoBo BoBo 🐺
Muchísimas gracias. Es un destino que sorprende un montón.
Hola, en breve vamos a visitar Zamora y alrededores porque no la conocemos y, sin duda alguna, nos va a venir genial todas tus recomendaciones. Mil gracias.
Qué alegría que te sirva. Espero que lo disfrutes muchísimo.