Fermoselle, fermosa, hermosa. Un pueblo cuyo nombre alude a algo que es innegable. Es un pueblo precioso y con unas vistas inmejorables. Bonito por su patrimonio, sus callejuelas, miradores y bodegas. Bonito por su entorno, los Arribes del Duero. Un Parque Natural que me ha ganado y al que no dejo de viajar siempre que puedo. Hoy te voy a dar todas las claves para saber qué ver en Fermoselle y enamorarte sin remedio de este rinconcito de la provincia de Zamora.

Atardecer, qué ver en Fermoselle.
Atardecer desde la Posada de Doña Urraca.

Mi primera visita a Fermoselle se produjo un día gris y con fuertes lluvias. Esa fue la razón principal por la que no le dediqué el tiempo que se merecía y me fui con una sensación agridulce. Afortunadamente, he vuelto para descubrir por qué Fermoselle es uno de los pueblos más bonitos de España y hoy te voy a contar todos sus secretos.

 Dónde alojarse en Fermoselle



¿Y si te digo que puedes alojarte en lo que un día fue un cuartel de la Guardia Civil y hoy destila buen gusto y encanto por los 4 costados?. Pues sí. Se trata de la Posada de Doña Urraca. Un edificio que nos recibe a la entrada de Fermoselle con unas estupendas panorámicas sobre el pueblo. Aquí cada habitación es diferente y la decoración está cuidada al mínimo detalle. Además, el restaurante ofrece riquísimos platos típicos de la zona.

Qué ver en Fermoselle, Posada de Doña Urraca.

Pero Fermoselle está plagado de casas rurales. Tuve la suerte de ver una de ellas y es tan chula que también os la tengo que recomendar. Se trata de la casa rural El Rincón de Tarabilla, ubicada en pleno centro histórico y con una anfitriona estupenda que no dudará en mostrarte todos los secretos de Fermoselle.

Qué ver en Fermoselle, los imprescindibles



Qué ver en Fermoselle, vistas panorámicas del pueblo.Nos encontramos en la Comarca zamorana de Sayago, casi lindando con Salamanca y junto a la frontera portuguesa. El río Duero fluye aquí entre altas paredes rocosas conformando la frontera natural con el país vecino. Un espacio ribereño que disfruta de un microclima mediterráneo muy especial, permitiendo el cultivo de árboles frutales como olivos, viñas, naranjos o almendros.

Fermoselle es uno de los imprescindibles que ver en los Arribes del Duero. Un pueblo que descansa sobre grandes bloques de granito y que ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico desde hace más de cuatro décadas. Vamos a por ello.

» Plaza Mayor


Qué ver en Fermoselle, plaza MayorCentro neurálgico y monumental de Fermoselle. Dos edificios llaman poderosamente la atención. Por un lado, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Un templo de origen románico, estilo que aún podemos observar en 2 portadas, y con bellos toques renacentistas. Y por otro, el magnífico edificio del Ayuntamiento.

Además, esta plaza es la gran protagonista durante las Fiestas de San Agustín. Se convierte en el escenario perfecto para una plaza de toros construida por completo en madera que recibe los encierros populares.

» Mirador del Castillo


Qué ver en Fermoselle, mirador del Castillo de Doña Urraca.Situado en uno de los puntos más altos de la localidad, en los restos de lo que un día fue el Castillo de Doña Urraca. Este mirador tiene unas vistas privilegiadas sobre el cañón del río Duero. Una gran explanada que aún conserva algún pequeño lienzo de la antigua construcción defensiva y luce balconadas infinitas.

Actualmente, el recinto es de propiedad privada. La entrada cuesta sólo un euro, por lo que merece la pena el paseo hasta aquí. El acceso se realiza por un callejuela de la plaza Mayor, la misma que nos conduce hasta la oficina de información y turismo.

» Callejuelas para olvidarse del mapa


Qué ver en Fermoselle, callejuelasHay que perderse por las callejuelas de Fermoselle. Pero perderse de verdad y no sólo en busca de todos los monumentos más destacados. Lo que nos vamos a encontrar es un conglomerado de cuestas y callejones con muchísimo encanto. La piedra de granito aquí es la gran protagonista. Protagonista de las fachadas de las casas pero, lo más curioso, es que también la encontraremos en forma de grandes bloques de rocas esparcidos por toda la localidad.

Y si hablamos de calles con encanto, tenemos que referirnos a la calle Nogal, la calle Terraplén o la calleja Calvo Sotelo. En las que la arquitectura, arcos de medio punto y macetas crean imágenes de postal. ¡No te las pierdas!. Así como las huellas de un asentamiento judío y las ‘casas colgadas‘ al estilo fermosellano. Estas últimas se encuentran en la carretera que circunvala la población.

También conviene situar en el mapa otros monumentos de interés como la iglesia románica de Santa Colomba, la ermita de Nuestra Señora de la Merced o el Convento de San Francisco, del que hablaré más adelante.

» Mirador del Torojón


Qué ver en Fermoselle, mirador del Torojón.Otro de los imprescindibles que ver en Fermoselle. Este sí es el punto más alto de la ciudad. Lo encontramos justo al final de la calle del Guapo y sobre grandes rocas de granito, como no podía ser de otra forma. Aquí nos asomamos ante un balcón con las mejores vistas panorámicas sobre el pueblo.

Por lo que me contaron, en el mirador del Torojón se puede disfrutar de atardeceres inolvidables. Así que apuntadlo bien en vuestra agenda 😉 .

» Fermoselle, el pueblo de las 1000 bodegas


Qué ver en Fermoselle, viñedos.Como ya he explicado anteriormente, gracias a unas circunstancias climatológicas especiales, esta tierra arraigada en bancales es muy propicia para el cultivo de viñedos. Además, aquí crece una especie de uva autóctona, la variedad Juan García. Todo ello y el esfuerzo de los agricultores locales, acabó con la consecución de la Denominación de Origen Arribes en el año 2007.

No era la primera vez que lo escuchaba. Decir que Fermoselle es el pueblo de las 1000 bodegas está muy bien pero, hasta que no accedes al subsuelo fermosellano, no eres consciente de la increíble red de galerías que tenemos bajo nuestros pies. Un auténtica y antiquísima ciudad subterránea que ha sobrevivido a siglos de historia.

Qué ver en Fermoselle, bodegas. Qué ver en Fermoselle, interior de las bodegas.

Fíjate bien, porque cada casa de Fermoselle tiene una puerta principal y otra pequeña portezuela que nos conduce a las entrañas de la tierra. Actualmente, muchas se encuentran abandonadas y otras se utilizan para usos comerciales. Aún queda mucho por hacer en cuanto a oferta enoturística. Pero estoy segura que de aquí a unos años, Fermoselle será una parada imprescindible para wine lovers.

Qué ver en Fermoselle, el pueblo de las mil bodegas.

Hoy en día, hay varias bodegas comerciales que realizan visitas para el turista. Entre ellas, os recomiendo echar una vistazo a Bodegas Pastrana que fabrica uno de los vinos tintos que más me gustó: Paraje de los Bancales. Además, tuve la gran suerte de visitar alguna de las inmensas galerías privadas, como las de la Bodega Peña el Pulijón, y te aseguro que es una auténtica pasada. Tienes la sensación de encontrarte en un lugar único.

Y si hablamos de productos de la tierra tampoco puedo olvidarme del aceite de oliva. Estamos en tierra de olivos y aquí se fabrica aceite virgen extra de muchísima calidad.

» Gastronomía


Esta sección se merecería un punto y a parte. Pero voy a intentar resumirlo en unas pocas palabras: ¡En Fermoselle se come de narices!. Carne, pescado, embutidos, verduras, postres… lo que tu quieras. Debo reconocer que he vuelto con unos kilitos de más y es que estaba todo tan bueno, que me pasé mucho con las comilonas…

Te voy a dar los nombres de 4 restaurantes. Cada uno en su estilo, pero todos 100% recomendables.

  • Restaurante Medieval (plaza Mayor 18). En plena plaza Mayor, este local ofrece comida tradicional de la zona. Si quieres triunfar, lánzate a pedir unas patatas meneadas y una paletilla de lechazo.  Y, por supuesto, que no falte vino de la tierra.
  • Enoteca del Marqués (calle Requejo 247). Comida casera con producto local y presentaciones muy elaboradas. Toda una sorpresa el pulpo con emulsión de patata y un riquísimo el chuletón de ternera. Si decides comer aquí, puedes pedir al dueño que te enseñe su bodega privada.
  • Posada Doña Urraca (calle Requejo 272). Como ya os he comentado, es un lugar estupendo para comer, especialmente en cuanto a la sección de carnes se refiere. Solomillo, chuleta, chuletón, chuletillas y todo con productos de primera calidad y una presentación estupenda.
  • Restaurante España (calle Requejo 16). Me sorprendió muchísimo. Su especialidad son los champiñones a la plancha pero cualquier opción de la carta es buena. Ensaladas, bacalao y, por supuesto, la sabrosa carne de ternera sayaguesa que no falta en ninguna carta. Aquí comí un solomillo que estaba para morirse.

» Centro de Interpretación Casa del Parque


Un centro de interpretación de visita obligada para entender la magnitud del Parque Natural Arribes del Duero. Información turística, flora, fauna, historia y mucho más en un lugar inmejorable, el convento de San Francisco. Este maravilloso edificio se fundó en el siglo XVIII sobre las ruinas de un templo románico del siglo XII. Hoy podemos admirar trazos modernos sobre otros históricos como el claustro, o la fachada principal.

Qué ver en Fermoselle, Casa del Parque.

Lo mejor de esta visita es que podrás encontrar información global sobre todo el Parque Natural, tanto del territorio zamorano como el salmantino, con recomendaciones personalizadas del personal del centro. Por cierto, la entrada de visita a la exposición cuesta sólo un euro.

Puedes encontrar más información, tanto de visitas turísticas como actividades culturales, en la web del Ayuntamiento de Fermoselle.

» Mirador de las Escaleras


Sólo 3 kilómetros nos separan de este espectacular mirador. Distancia que en parte se puede realizar en coche (hasta la ermita de Santa Cruz), pero que os recomiendo realizarla a pie. Y es que sólo así podréis disfrutar las preciosas vistas que nos acompañan todo el camino. Especialmente la de los característicos bancales que conforman la geografía del terreno, repletos de campos de vid y olivos centenarios.

Qué ver en Fermoselle, mirador de las escaleras.

El premio lo tenemos al final del camino. A pocos metros de un antiguo puesto de carabineros (no hay que olvidar que antaño se practicaba el contrabando con el vecino país lusitano), se abre un pequeño balcón con vistas espectaculares sobre el cañón. Uno de los mejores miradores de la zona y desde el que también dicen que se pueden ver atardeceres de película. Habrá que volver para comprobarlo ¿no?.

Hay más rutas de senderismo que parten desde el mismo pueblo de Fermoselle. No tuve tiempo de hacerla, pero desde la oficina de turismo me recomendaron el Camino de los Molinos.

» Puente de San Lorenzo y puerto de la Cicutina


¿Te gusta conducir?. Pues mucho ojito porque desde Fermoselle podemos recorrer una de las carreteras más espectaculares del parque. Se trata de la ZA-316. En apenas seis kilómetros desde el centro de la localidad nos conduce hasta el puerto de la Cicutina y el puente de San Lorenzo sobre el río Tormes. Esta bella construcción marca la comienzo de la provincia de Salamanca.

Qué ver en Fermoselle, puerto de la Cicutina.

Estamos ante una carretera preciosa por muchas razones. Pero la principal es que, a través de esa sinuosa y estrecha calzada, podemos observar montañas completamente horadadas por la geometría de los bancales. ¡Es espectacular!. Y mucho más aún gracias a unas flores silvestres de color amarillo chillón que se han hecho con todo el terreno.

Junto al puente y justo antes de cruzarlo, hay un pequeño apartadero que marca hacia nuestra izquierda las señales del sendero GR-14. Coged sin dudar ese camino, puesto que en apenas 5 minutos a pie os regalará la visión de una hermosa cascada.

Qué ver en Fermoselle, cascada de la cicutina.

Fermoselle, Capital del Turismo Rural de 2018



En mi segunda visita por este maravilloso pueblo quería llegar más allá. Ni más ni menos que ayudar a Fermoselle a llevarse el título de Capital del Turismo Rural 2018 que entrega un año más el portal Escapada Rural. Y en ello estoy. Si quieres ayudar a Fermoselle a conseguir este importante título puedes votar directamente en el portal de Escapada Rural. Que no me entere yo que has votado por otro pueblo ¿eh? 😛 .

Qué ver en Fermoselle, Arribes del Duero.
Vistas del cañón del Duero desde Fermoselle.

La competencia es dura. Sin embargo, ¿no te parece que ya te he dado suficientes razones para que Fermoselle se lleve el premio?. Vale, aún te voy a dar más. Sigue leyendo y no te pierdas ni una linea 😉 .

Qué ver cerca de Fermoselle



Soy muy pesada, lo sé. El Parque Natural Arribes del Duero tiene tantos lugares alucinantes que necesitarías al menos 4 o 5 días sólo para abarcar las mejores visitas de este vasto territorio. Pero estamos en Fermoselle y, dada su magnífica situación, tenemos la posibilidad de disfrutar en las cercanías de algunos de los puntos más espectaculares.

Os voy a dar una pequeña referencia de lo que podemos visitar en un radio kilométrico cercano. Si aún tenías dudas, te aseguro que cuando veas todo lo que viene a continuación, desaparecerán de un plumazo.

Hacia el norte de Fermoselle. Nos adentramos en la comarca de Sayago para toparnos con otro de los miradores más bonitos de la zona, el mirador de Las Barrancas. Impresiona muchísimo la altura. Pero seguimos nuestro rumbo para alcanzar una preciosa ciudad portuguesa, Miranda do Douro. Desde aquí podrás embarcar en un crucero sobre el río Duero. Otra forma de entender la magnitud de una parque natural compartido por dos países, España y Portugal.

qué ver cerca de Fermoselle, crucero en Miranda do Douro. Hacia el sur de Fermoselle. Pasado el puerto de Cicutina, del que ya os he hablado, y ya en provincia de Salamanca, os voy a recomendar 3 puntos. Primero, la impresionante obra de ingeniería de la presa de la Almendra. Se trata de la presa más alta de España y una de las más extensas.  En segundo lugar es obligatorio hablar de la cascada del Pozo de los Humos. Sin palabras, es preciosa. Y, por último, los miradores de Aldeadávila. Muy famosos estos últimos por encontrarse en el punto donde las paredes que conforman en cañón se elevan hasta 500 de altura.

Qué ver en Fermoselle, cascada Pozo de los Humos.

Cruzando la frontera portuguesa. A muy pocos kilómetros de Fermoselle y ya en territorio portugués, podemos disfrutar de otra magnífica cascada Faia da Água Alta. Un impresionante chorro de 60 metros de altura, cuyo acceso es sencillo y está adaptado para toda la familia.

Qué ver en Fermoselle, cascada Faia de Agua Alta.


Como ves, Fermoselle es un lugar perfecto para convertirlo en tu base de operaciones durante una visita a los Arribes del Duero. Además de todo lo que el pueblo ofrece al turista, que no es poco, se encuentra en un punto ideal para realizar excursiones por todo el Parque Natural.

¿Crees que me falta algo? ¿Conoces más rincones que ver en Fermoselle que merezcan la pena?. Deja tu comentario y ayuda a todos los viajeros que lean el artículo.

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