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Hay alojamientos que te enamoran. Muy lejos del lujo ostentoso de los hoteles de cinco estrellas, ofrecen rincones con encanto donde se respira buen ambiente, paz y tranquilidad. Esos son los lugares donde me gusta alojarme. En mi reciente viaje por la Costa Brava encontré uno de estos alojamientos tan especiales, Can Millán. Antes de irme ya estaba pensando en repetir.

Reconozco que me costó mucho encontrarlo. Una búsqueda para reservar 5 noches en la Costa Brava que no me costase un ojo de la cara, es un tarea harto difícil. Es una zona cara, muy cara, y yo no estaba dispuesta a tirar el dinero. Pero, tras días y días de desesperación cibernética, apareció esta joyita que ahora comparto con vosotros.

Instalaciones

A sólo cinco minutos a pie de Cala Canyelles, esta casa pertenece al término municipal de Lloret de Mar. Puede sonar a bloques de apartamentos apiñados y mareas de turistas por todas partes, pero nada más lejos de la realidad. Can Millán se encuentra en una pequeña y tranquila urbanización sobre una playa realmente bella.

La casa dispone de parking privado (muy importante por estos lares) y está dividida en habitaciones dobles, ideales para parejas, y dormitorios múltiples con literas. Las zonas comunes para todos los huéspedes se componen de 3 baños completos, una cocina equipada, zonas de estar y una estupenda terraza al aire libre.

En temporada alta Can Millán está a rebosar pero, se trata de una casa tan amplia y bien distribuida, que cada huésped encontrará su propio hueco.

Aún no he hablado de la historia que transmiten sus paredes repletas de obras de arte. La casa fue construida en la década de los 50 por Josep Millán y Monistrol, un empresario del sector textil y gran aficionado a la pintura. No se me ocurre mejor lugar para encontrar la inspiración que en una Costa Brava salvaje, aún por descubrir y explotar. Y así ha quedado plasmado en las decenas de cuadros que adornan todas las estancias.

Con todo lo que habéis leído hasta aquí ha quedado clarísimo que la casa me ha encantado. Pero debo hablar de un detalle que quizás, en algunos momentos, sí que se echa de menos. No hay aire acondicionado. En condiciones normales, esta ausencia no debe suponer una gran pega, puesto que la casa es muy fresca y tan amplia que la corriente hace de las suyas por todas las habitaciones. Pero, si vuestra estancia se produce en mitad de una ola de calor con momentos de verdadero bochorno y humedad (como fue mi caso), puede que el calor sea bastante molesto en ocasiones.

Es aquí donde interviene la anfitriona de la casa. Se llama Ana y es difícil encontrar a una persona tan servicial y preocupada por sus huéspedes. Nada más entrar en la habitación nos dejó un ventilador para vencer por las noches las altas temperaturas que han estado asolando la península últimamente. También nos cedió una sombrilla de playa, nos dio muchos consejos turísticos y estuvo preocupada en todo momento en hacernos la estancia perfecta. Esta mujer se merece un 10.

Estoy dejando lo mejor para el final. A parte de ser una casa increíble, el precio está muy por debajo de la media en esta zona costera. El coste por persona y noche es de 20 euros. Es decir, el precio de una habitación privada para una pareja es de 40 euros la noche. En plena temporada alta, mejor precio imposible. Can Millán también se puede reservar a través de la plataforma de Airbnb. Si te decides por esta maravillosa casa para tu estancia en Costa Brava, desde Viajeros 3.0 te ofrecemos un descuento de 30 euros por registrarte a través de este link en Airbnb.

Cala Canyelles

Cala Canyelles en Costa Brava

La Costa Brava son más de 200 kilómetros de costa repleta de playas hermosas y pueblos con encanto. Hay muchísimo por ver. Pero cuando dispones de una precioso arenal de aguas transparentes a cinco minutos andando de tu casa, las ganas de unos días de paz absoluta pueden vencer tus instintos de explorador.

Cala Canyelles, es una playa de unos 800 metros de longitud de arena gruesa, como en casi todas las playas cercanas. Dispone de puerto deportivo y de todo tipo de actividades marítimas (paseos en catamarán, barcos a pedales, alquiler de kayaks, etc). Además hay un restaurante al lado de la playa para los momentos en los que no te apetezca cocinar. Y como guinda al pastel puedes disfrutar de atardeceres realmente únicos en el coqueto chiringuito a pie de playa. No se puede pedir más.

Cala Canyelleschiringuito de Cala Canyelles

Pero, si aún te has quedado con ganas de más, puedes realizar tramos de senderismo del llamado Camí de Ronda. Se trata de un camino que recorre toda la Costa Brava y que tendréis a pocos metros de la casa. Era la antigua vía utilizada por la Guardia Civil para controlar la frontera marítima y evitar el contrabando. Os podéis plantear hacer algunos tramos y, para ello, estoy segura de que Ana os podrá ayudar con la elección de los itinerarios.

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